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Cuando te permites volar más allá de lo establecido

“Eres sexual. Eres espiritual. Eres emocional. Eres magia. Eres humano. Eres tanto de la luz como de la oscuridad. No niegues ningún aspecto de quién eres. Un alma sana es un alma entera”. (Anónimo)

¿Cuál es el disfraz más buscado en Halloween? El de las brujas, una mujer malvada con escoba, caldero, y sombrero puntiagudo. Una simbología que viene desde muy lejos. Siempre me he estado atraída por esta figura. Siempre he sentido que a las brujas… nunca se les trató bien. Me encantaban todas las series que llevaban a la pantalla a las brujas de una manera más benévola ¿Os acordáis de Sabrina o Embrujadas?

Para mí, esa era la imagen que conectaba con lo que yo intuía que podían ser las brujas. Poderosas y luchadoras. Creo que las brujas eran mujeres capaces de reconocer todo su potencial y capaces de abrazar sus debilidades o zonas oscuras. Por eso, quería hacer este año esta editorial para Halloween. Porque este 2020 nos está obligando a reconocer lo más sombrío de la vida. Lo más sombrío del ser humano. Nos está reflejando nuestros miedos y aspectos más negativos y nos está enfrentando a ellos para reconocernos, evolucionar y amarnos tal cual. Porque esas facetas también forman parte de cada uno de nosotros. Aunque a veces no estemos muy orgullosos de ellas.

Las brujas fueron mujeres de carne y hueso a las que difamaron, torturaron y asesinaron. Fueron, quizá, las primeras feministas de la historia. Los estudios sobre el tema afirman que realmente, fueron perseguidas por su saber en la medicina como enfermeras, boticarias o parteras y eso hacía desestabilizar la sociedad feudal. Si nos remontamos en las civilizaciones, sus predecesoras aparecen en la Biblia, en la historia del rey Saúl que consulta a la «bruja de Endor».

También aparecen en el período clásico en la forma de «estirges», unas temibles criaturas aladas con forma de harpías o lechuzas que se alimentaban de la carne de bebés. Medea, sobrina de Circe, a veces es retratada como una mujer con poderes sobrenaturales. Circe, la hechicera de la mitología griega, era una especie de bruja capaz de transformar a sus enemigos en cerdos. Y en el Renacimiento se forjó la percepción moderna de las brujas.

Nos situamos en la Edad Media

En la Edad Media, muchas mujeres plantaban hierbas medicinales y ese saber se transmitía oralmente de generación a generación. Además tenían conocimiento del cuerpo humano por lo que eran perfectas enfermeras, médicas y sobre todo parteras. Las denominadas “mujeres sabias” por los aldeanos.
Así, el señor feudal era atendido por médicos, el pueblo recurría a estas mujeres. Luego muchas de las mujeres de los señores iban a ellas porque los médicos, en muchos casos, solo atendían hombres, por lo que las comadronas o parteras eran las que ayudaban en el parto y proveían las hierbas para evitar otro embarazo. Este uso de las plantas medicinales fue lo que muchos investigadores dicen el verdadero motivo de la «caza de brujas”.

Y cuando llegó la peste negra en el siglo XV y la profunda crisis demográfica y económica… todo ocurrió. Con el fin de «repoblar», se predicó la procreación sin límites como un deber ante Dios por parte de la Iglesia. Y la mujer obtuvo como única misión traer hijos al mundo. Aquí empieza la persecución de las parteras por brujería. Una cacería que respondía a creencias religiosas y a instaurar un nuevo modelo económico: el capitalismo. Este régimen impone la división sexual del trabajo donde las mujeres quedan recluidas a lo doméstico para la procreación, sometiendo su cuerpo al control del Estado moderno. Este sometimiento de su sexualidad y su capacidad de reproducirse buscó criminalizar a toda aquella que anhelaba tener el control de su cuerpo o ayudar a otro cuerpo, ese poder no le correspondía.

Mientras que en Europa se las llevaban a la hoguera, en Inglaterra y Estados Unidos se las ahorcaba. Según La caza de las brujas en la Europa Moderna, de Brian Levak, la cifra de mujeres, campesinas en su mayoría, torturadas y asesinadas entre los siglos XV y XVIII llega a al menos 60 mil ejecuciones, pero muchos afirman que este es mayor. Y así se consolidó el sistema patriarcal donde se imponía el modelo de feminidad de una mujer en casa que espera ser salvada de manera sumisa y pasiva por un hombre “príncipe azul”, dejando vilipendiadas a las brujas malvadas.
Por eso quería hacer este editorial. Para reivindicar esta parte de la Historia en femenino tan denostada. La intrahistoria de mujeres que no veían obstáculos para vivir y dejar salir lo que llevaban en su corazón. Mujeres en comunicación con la naturaleza de la vida. Las brujas fueron las mujeres que volaron más allá de lo permitido. Sin hacer falta la escoba.

 

Eran mujeres libres, reivindicativas. Seguras de sí mismas. Que veían la vida de una manera diferente a su tiempo. Más conscientes del engranaje del mundo tanto en el plano físico como en lo sutil. Creían que todos formábamos parte del todo por eso no entendían de status-quo ni de patrones establecidos. Eran las primeras que pensaban que las mujeres podían cambiar el mundo. Las primeras en hablar de hermandad entre mujeres para unirse y modificar lo establecido. Las que comprendieron que no somos competencia. Que la rivalidad entre nosotras no lleva a ningún lado. Y que aportar alas, fuerza y luz es potenciar nuestro propio interior.

Quizás no estaban locas como nos hicieron creer. Quizás eran muy cuerdas, más de lo que estaba preparada la civilización en aquella época.
Y por eso nos decidimos a montar esta editorial. Gracias a un gran equipo de mujeres también independientes, fuertes y que son capaces de luchar por sus propios sueños sin necesitar ayuda de ningún “príncipe azul”.


Ellas son la estilista Carmen Solís, la maquilladora Melanie Parra y la fotógrafa Mercedes Castillo. Formamos nuestro aquelarre particular para dar vida a este personaje, a la bruja, nuestra bruja. En unos días os explicaré cómo hicimos la sesión en otro post. Hoy les dejamos el protagonismo a aquellas brujas, que de manera anónima, por luchar por su independencia y libertad quedaron ocultadas por la oscuridad de los siglos.

Carmen Moreno

Ernesto Artillo y el arte de sacar fuera, lo que llevas dentro

El malagueño Ernesto Artillo ha conseguido cambiar la percepción del feminismo en la sociedad con su proyecto “La mujer que llevo fuera”. Aunque en su interior alberga mucho más. Es creativo publicitario, fotógrafo y artista en muchos ámbitos. Desde hace años trabaja con grandes firmas como Swarovski o Dolce & Gabanna destacando a nivel mundial en la creación de collages. Y esta edición de la Noche en Blanco de Málaga tiene su mirada.

Ernesto Artillo se mueve por retos. Tiene una tremenda sed por aprender. En eso nos parecemos muchísimo. Me cuenta que su creatividad funciona por descartes: “en el momento en el que me canso de una cosa, dejo de hacerla para investigar una nueva vía”. Algo que contrasta con su fidelidad en cuanto a valores y a personas: “para mí, la familia y los amigos son muy importantes. Yo adquiero un compromiso real en la amistad. Es un apoyo generoso. Si cambias de pareja siempre están ahí”. En eso, también nos parecemos muchísimo. Por eso, realizar esta entrevista ha sido una delicia. Este creador malagueño es una persona valiente. De las que superan sus miedos y se entregan a experimentar la vida desde la autenticidad y la coherencia con sus pensamientos, sentimientos y con su entorno.

“Yo creo mucho en los procesos. Siento que el recorrido que he hecho hasta ahora me ha llevado a todo lo que tengo y que voy a hacer”, cuenta Artillo. Y es que lo suyo ha sido un trabajo constante desde que hace años se marchara a Madrid. ¿Lo descubrimos en La Temporal?

Love Málaga: Ernesto, después de todos estos meses que han pasado desde el primer impacto en los premios Feroz, ¿has conseguido el objetivo que te habías marcado con “La mujer que llevo fuera”?

Ernesto Artillo: “Por supuesto. La repercusión del proyecto me ha sorprendido, pero en la base buscábamos esto. Porque en realidad, yo cojo un traje de chaqueta masculino, símbolo del patriarcado, del machismo y lo intervengo con un símbolo de mujer, con una representación de las muchas mujeres que existen, que son esos trazos, para decir que el patriarcado y el machismo no se negocia sino que se interviene. Y lo que quiero es hacer pensar a la gente. Reclamar el significado del feminismo para que las personas entendiesen que el antónimo de machismo no es feminismo. El feminismo es el principio de igualdad de derechos entre hombres y mujeres y el machismo es la degradación de la mujer a favor del hombre. Y sobre todo para que la gente perdiera el miedo a la palabra y se reconozca como tal. Que la desigualdad se reconozca como una realidad es lo principal.

Esto es una obra de intervención, es casi un nuevo collage. En él uno dos disciplinas: la pintura y la moda para dar un significado nuevo. Pero estoy encantado por la repercusión que ha tenido pero no por lo personal o por lo puramente del ego,  sino más bien porque realmente me doy cuenta que ha calado y ha tenido un factor transformador de la sociedad. Eso es lo importante. Eso era el objetivo principal y hay muchas personas en nuestro país que han entendido lo que significa el feminismo a partir de ahí.  Y de eso se trataba todo este proyecto».

ernesto artillo y carmen moreno en la temporal

ernesto artillo y carmen moreno en la temporal

LM: Para comenzar, tú mismo vistes uno de los trajes, sales a la calle, vas al teatro… ¿cómo te sentiste?

EA: “Por un lado, detecté que tenía que estar constantemente justificando el traje. Por lo que pensé: esto es una oportunidad. Tenía una herramienta para hablar, para lanzar un mensaje. Es decir, no se entiende sin un discurso porque es un traje que atrae e incómoda al mismo tiempo. Y por otro lado, yo veía a mucha gente que me miraba al pecho,  a los genitales, al culo. Y pensé ¡claro, esto es la normalidad de una mujer! Y me pareció muy violento”.

LM: Han sido muchas las personalidades que han vestido el traje en diferentes ámbitos llegando a públicos muy variados. Incluso ha calado en los jóvenes, en la audiencia Operación Triunfo.

EA: “Sí. El proyecto tiene muchos prismas. Y nosotros queríamos llegar al gran público, es decir, que se hablase del feminismo en todas las casas, no sólo de manera endogámica entre los que ya hablan de feminismo. Desde que apareció el perfil de este chico, Alfred, que ya dentro de la Academia hablaba de feminismo, nos dimos cuenta que era el perfil perfecto para que hiciera que los 3 millones de espectadores que lo veían hablaran de feminismo después con su familia y amigos. Fue un momentazo”.

ernesto artillo y carmen moreno en la temporal

No es un proyecto elitista

Aunque también personas del entorno de Ernesto Artillo, anónimas, han vestido el traje. “Desde el principio dije que no era un proyecto elitista. Personas cercanas que saben lo que significa esta iniciativa, independientemente de su profesión y de su vida podían llevarlo y formar parte de él. Tengo una anécdota, tras los premios Feroz que salió por primera vez con Alba Flores, hubo una actriz que le gustó mucho el traje y me dijo que si lo iba a llevar más gente, ella no lo llevaría. Y le dije que no pasaba nada, pero que entonces no había comprendido nada del proyecto. Es que esto pertenece a todos. Este traje no es moda”.

Love Málaga: Detrás de este proyecto hay un estudio importante del mismo. Muy minucioso ¿no?

Ernesto Artillo: “Hemos sido muy serios en ese sentido. No queríamos que se frivolizara. Yo sabía que iba a ser un objeto muy apetecible. Te enseño algo bello pero es para contarte todo lo que quiero acercarte. No es por cuestión de estética o por imagen. No lo puede llevar alguien que no lo lleve por dentro también. Todo el mundo ha tenido que verbalizarlo,  ha tenido que decir por qué lo ha llevado puesto y se ha empapado de un dossier que nosotros hemos enviado para que comprendieran qué significado tiene como símbolo. Y ahí para mí es muy importante el trabajo en equipo. El proyecto lo creo yo, lo ejecuto yo, pero me hice con un equipo para arroparme y tomar decisiones. Es una parte importante. Está Nerea Pérez, una mujer inteligentísima que hace un show que se llama “Feminismo para torpes”, Laura Suárez que es antropóloga de la moda y filósofa…”.

LM: Tu trayectoria está cargada de símbolos, de descomposición y creación al mismo tiempo. Es muy variada y extensa como fotógrafo y como creador.

EA: “Totalmente, al final tiene mucho con perseguir la experiencia artística. Es decir, yo pensaba que sólo se podía conseguir a través de los medios artísticos convencionales y ahora me doy cuenta que también se llega a través de medios comerciales. Para mí antes un cliente era un cliente y hacía lo que me pedía. Aunque intentando poner un significado artístico. Y poco a poco fue incluyendo más de mí. Al principio fue espontáneo. Ahora soy consciente y sé porqué hago determinadas cosas y el sentido que tienen. Y eso lo estoy disfrutando mucho. Supongo que seguiré evolucionando hacia diferentes sitios. No sé cuáles serán, pero de seguro, serán para ser honesto conmigo mismo y con una idea de trascender, que a la gente le llegue lo que yo hago”.

Gran parte de los trabajos de Ernesto Artillo, entre los que destacan sus ilustraciones o ‘collages’, han formado parte de editoriales en revistas de medio mundo y algunas de estas obras se han expuesto en San Petersburgo o en Hong Kong.

Love Málaga: ¿Cómo es ese proceso de descomposición dentro del mundo del collage?

Ernesto Artillo: “La verdad es que el collage me llegó tarde porque lo hace mi padre de toda la vida. Yo nací en mi casa viendo a mi padre recortar y era un medio que tenía tan cercano y de pequeño no me acerqué a él. Sin embargo dibujaba. Ya con el tiempo, creativo publicitario, comencé a trabajar en una revista de moda y hacía sesiones de fotos  y cuando llegaba a casa intentaba convertirlo en algo artístico. Eran más personales. Cortaba las imágenes, las pintaba, les añadía elementos… eso hace 8 años. Y no era muy usual. Las marcas empezaron a interesarse por ese lenguaje. Así algo personal se convirtió en algo comercial. Y me daba miedo porque me perdía un poco, no quería perder mi parte más auténtica. De hecho, he dejado de hacer collage prácticamente. En el último número de Vogue, del 30 aniversario, he hecho algunos pero es algo esporádico porque ya tenía la técnica demasiado absorbida por lo publicitario. E intento hacer collages de otra manera. Llevo una etapa más centrado en la fotografía, la pintura y el video”.

LM: Ahora estás en conversaciones para algunos proyectos en Málaga. Y lo más inminente nuestra Noche en Blanco en la que has trabajado de lleno.

EA: “¡Sí! Además con una idea sencilla que también tiene que ver con el collage pero muy potente. Necesitaba que la lectura fuera muy inmediata. Porque  realmente el mensaje de la igualdad es muy fácil cuando lo ves claro. Por eso, se trata de un catálogo heterogéneo de ojos de mujeres distintas. Y ahí están esas miradas de mujer.”

ernesto artillo y carmen moreno en la temporal

LM: Me imagino que muy orgulloso de participar en uno de los días culturales por antonomasia de Málaga.

EA: “Estoy contento. Mi madre es Mavi Artillo, directora del proyecto y yo lo he hecho con todo el amor del mundo. Al igual que mi hermana, Victoria Artillo, que creó la presentación de la Noche en Blanco que fue una maravilla”.

LM: Ahí están esas influencias de la familia, el flamenco, tus raíces… que se notan en tu trayectoria.

EA: “Por supuesto. Yo no puedo separarme de mi familia. Siempre hablo de ella. La familia es algo que nos condiciona a todos, nuestro origen. Afortunadamente a mí para bien. Me ha condicionado mucho, sobre todo en sentirme libre para poder realizarme profesionalmente. He tenido siempre todo su apoyo. Han insistido mucho en la creatividad como vía de comunicación”.

LM: ¿Cuáles son los próximos proyectos de Ernesto Artillo?

EA: “Mi proyecto más inmediato es parar. Es hacerle caso a mi padre y parar. Quiero analizar cómo ha ido este proyecto, identificarlo y saber cómo debe ser el siguiente. Después lo principal será poner en pie la subasta de todos estos trajes para que el proyecto finalice. Y donar las ganancias a diferentes asociaciones de mujeres. Daré varias charlas por España ahora de aquí a junio. Y una campaña para una marca en Japón que siempre me supone un reto”.

ernesto artillo y carmen moreno en la temporal

Y tengo que agradecer vestir esta segunda piel de mujer. La entrevista y la sesión de fotos han sido toda una experiencia con la que me uno para sacar lo que todos llevamos dentro.

Ernesto Artillo ha logrado lo que muchos anhelan y pocos alcanzan (pincha aquí para acceder a su web). Cambiar la percepción, la mirada y provocar que a su vez se modifique la forma de actuar hacia un mundo más igualitario, justo y a la vez bello. Yo creo que esta es la aspiración máxima de quienes creamos. Que tu mensaje llegue a calar para crear algo nuevo a partir de la experiencia creativa. Haciendo la entrevista se me vino a la cabeza que toda esta metodología es muy socrática. Casi podíamos decir que Ernesto Artillo emplea la mayéutica para ayudar a “parir tus propias ideas a través de las preguntas que te puede suscitar su arte”. Eso sí que es Arte con mayúsculas. Y ¿puede ser algo más femenino que «dar a luz valores»? Os invito a seguir la trayectoria de este malagueño y a disfrutar de la Noche en Blanco en Málaga este sábado 12 de mayo.

Love Málaga

Fotografía Almudena Ternero

Agradecimientos a La Temporal por el espacio cedido