Cuando el vino tiene alma: Bodegas Protos

Muy buenas familia lovers. Vuelvo a la carga en el blog. Sé que tengo como diríamos en Málaga “pechá de entrevistas” preparadas, es decir, traduzco para los no malaguitas, “muchas entrevistas y textos que mostraros”, pero es que estoy volcada en la renovación del blog y os adelanto una noticia: ¡¡¡creando canal youtube!!!! Sí, lo habéis leído bien. En breve estaré también poniendo voz e imagen a toda esta creatividad y pasión que hay en cada una de las historias que os muestro en el blog Love Málaga. Será, espero, para la entrada del nuevo año. Por ello, estoy muy liada. Así que vamos a lo que vamos. Hoy os hablo de un evento muy especial que hace unos días se celebró en Málaga y al que me invitaron. Se trata de una cata de vinos de las Bodegas Protos, la primera bodega de la Denominación de Origen Ribera del Duero. Aunque no una cualquiera porque para mí, fue más bien una experiencia en la que conocí los valores de esta empresa y la manera de concebir el vino.

Además, ¿sabíais que Málaga es la tercera ciudad en número de ventas para Bodegas Protos? Así es, somos un mercado referente para ellos, de ahí su visita a la provincia.

La cata se realizó en un lugar que no conocía y del cual me llevé una grata impresión (vuelvo fijo). Fue en el restaurante Los Patios de Beatas, en calle Beatas en Málaga capital a 50 metros del Museo Picasso. Allí nos reunimos diferentes prescriptores con una propuesta que nos lanzaban desde Bodegas Protos: conocer  8 de los vinos más emblemáticos de la bodega. Así como, degustar en primicia, algunas novedades que aún no están en el mercado y que saldrán en el próximo año 2017.

 

Y como decía Salvador Dalí “El que sabe degustar no bebe demasiado vino, pero disfruta sus suaves secretos.”  Con moderación, comenzamos la cata. Durante el evento nos acompañaron el director de Comunicación de la bodega Fernando Villalba, María Nieto, enóloga del equipo técnico y Álvaro Cerrada CEO de Yalocatoyo, que fueron nuestros cicerones.

Primero, en la recepción comenzamos con un fresco rosado. Ya instalados en el salón, iniciamos  la cata del pasado, presente y futuro de Bodegas Protos con la misma actitud de siempre de “ser los primeros”. Y es que hablar de esta empresa es hablar de la primera bodega de la Denominación de Origen Ribera del Duero y hay que remontarse al arrojo de unos visionarios en sus inicios en 1927 (el año que viene será especial).

Así iniciamos la velada con los blancos, que aunque no son su principal baza, los producen desde 2006. Primero, un joven Verdejo de larga persistencia y fresco. Luego, un Verdejo Fermentado en Barrica, con una elaboración más cuidada. Un vino que necesita mimo para evolucionar con el tiempo, ganando nuevos registros aromáticos. Con el sabor amargo del verdejo pero con un toque avainillado.

Nos aventuramos ya en los tintos. Un crianza de 2012, vino fácil, directo y sencillo de beber y compartir en cualquier almuerzo o cena con amigos. Pasamos a un reserva de 2011, envejecido en barrica con una buena lágrima y con matices. Aunque es menos clásico de lo que parece. Sorprende el toque de regaliz que tiene.

Para sorprendente el Gran Reserva. Veinticuatro meses en barricas de roble francés (80%) y americano (20%). Permanece en las instalaciones de Bodegas Protos haciendo el envejecimiento en botella, durante tres años antes de salir al mercado. Lo que le aporta la solera de un elegante vino aterciopelado, equilibrado con cuerpo.

Y si hablamos de cuerpo vamos con un vino de autor, Finca El Grajo Viejo. Se trata de una de las novedades de la cata. Variedad Tempranillo 100%. Potente, de sabor intenso, concentrado pero agradable en la nariz y en la boca. Perfecto para llevar si somos invitados esta Navidad a cualquier velada, porque ya estará a la venta.

A continuación probamos ahora una curiosidad. Nos marchamos a 2001, una de las añadas más buenas de los últimos siglos. Y saboreamos un néctar de esta fecha, que ya queda poco y que no se comercializa. Una explosión intensa muy difícil de explicar que no tiene nada que ver con los vinos en sí antes mencionados. Un auténtico privilegio.

Y llega Protos 27, un vino que saldrá el año que viene al mercado en el 90 aniversario de Bodegas Protos. Estará a la venta en marzo. Tan sólo os puedo adelantar que es un vino goloso, bien integrado, con levadura autóctona. Y es que el trabajo de investigación en cuanto a levaduras es intenso, de hecho para finalizar pudimos probar una muestra de ellas. Os aseguro que es ¡almíbar puro!

 

Y después de la cata, cenamos con un magnífico menú elaborado con mucho mimo por el equipo de Los Patios de Beata armonizado para la ocasión con varios de los vinos que catamos. Una propuesta de mestizaje de sabores deliciosos, texturas y aromas muy bien casados. ¡El bacalao negro con salsa de coco fue una exquisitez! Os aseguro, que fue un ejemplo de esa apuesta gastronómica que tenemos por suerte en Málaga y que busca sorprender al comensal con una explosión de sabores. ¡Me encantó!

Esta actividad se enmarca dentro de una gira nacional que Bodegas Protos lleva realizando desde 2015 y que abarca muchas de las principales capitales españolas. Un tour muy especial en el que la bodega invita a los más influyentes prescriptores, que descubren el «alma» de la bodega, aquello que hace de los vinos de Protos «ser primeros», únicos e irrepetibles, como ellos mismos explican.

Y es así, porque como bien dice el empresario malagueño Ricardo Llamas, a quien por cierto tendremos dentro de muy poco en el blog, “nadie va a venir a buscarte, tienes que salir tú a buscar tu objetivo”. Y eso es precisamente lo que nos trasladan desde Bodegas Protos: trabajar por un sueño, por una empresa, por el vino, por ser los primeros y trasladarlo a su público. En este caso a su público de la Costa del Sol, de Málaga.

Desde el siglo VI a.C. compartir vino se convirtió en un símbolo de confianza y amistad. Por ello, tan sólo me queda agradecer a Bodegas Protos y a Álvaro Cerrada su invitación a esta experiencia única para conocer otro proyecto más de ilusión y esfuerzo por mantener unidos la tradición y la modernidad en el mundo del vino. Me quedo con esa confianza y amistad surgida del encuentro. ¡Mucha suerte!

Love Málaga

Carmen Moreno: